Dependiendo de las
necesidades de cada persona, los precios varían de un servicio a otro. Es una pequeña inversión en uno mismo que nos ayudará a ver grandes resultados.
Un
personal shopper hace a la vez el trabajo de asesor de imagen, pudiendo aconsejar al cliente para
mejorar su imagen y facilitando ésos productos que necesite para que no pierda tiempo en las compras y asegurándose la imagen deseada.
